Un poco de historia…

Ferretería Blanco fue fundada por don Pedro José Gracia Argachal en el año 1885, siendo sus comienzos dedicados a la venta de pescados y ultramarinos. Después de varios traslados, se comienza la venta de ferretería por casualidad a causa de que un viajante de la época amigo del fundador, le ofreció artículos de ferretería.

Posteriormente su hijo Julián Gracia empieza a administrar esta empresa, junto con su esposa Elise Ribaut Pouech, de nacionalidad francesa. Comienza la expansión de la zona de ventas montando almacenes de mercancía en Cabeceras de Comarca en distintos puntos de la geografía aragonesa, especialmente en la zona del Bajo Aragón, con una pequeña flota de vehículos de la época con la que se daba salida a los distintos artículos de ferretería, especialmente artículos de porcelana que entonces tenían una gran demanda. El sistema consistía en cargar las furgonetas en los almacenes y distribuirlos por todos los pueblos de la comarca.

A comienzos de la década de los 20, Don Pedro Blanco Adell, pariente lejano de Don Julián Gracia propietario del negocio, que era natural de Castelseras (Teruel), se contrata como aprendiz con el fin de instruirse en los misterios de la venta y distribución de los distintos productos que se comercializan ya en aquel tiempo en esta empresa, y se casa con una de las hijas de Julián, el cual les traspasa el negocio.


Con Pedro Blanco Adell y su esposa María Gracia Ribaut, se da comienzo a una nueva andadura del negocio el cual sigue en expansión hasta el año 1936, a partir del cual, se sufre desabastecimiento y problemas de índole político. A partir de los años 50 se retorna poco a poco a la normalidad.

En el año 1970 se hace cargo de la empresa familiar Don Julián Blanco Gracia, que adopta la forma de Sociedad Limitada. Las participaciones siguen en poder de la familia Blanco-Cabezas con el nombre comercial de Blanco Ferretería, S.L., y se sigue con las normas impuestas por el fundador de hacer lo imposible por ofrecer el mejor servicio a su modernizando las instalaciones y más que duplicando las dimensiones del local de atención al público, los almacenes y las oficinas.

Actualmente, su hijo, Julián Blanco Cabezas, quinta generación de ferreteros, regenta el negocio.